Ellora y Ajanta desde el infierno de Bombay

AVENTURA por el MUNDO

Ellora y Ajanta desde el infierno de Bombay

Escala entre norte y sur para visitar Ellora y Ajanta: precios, transporte y sitios imprescindibles

Nuestro viaje por el Norte de la India había finalizado en la capital del Rajastán. Tras 12 días intensos habíamos recorrido Delhi y Varanasi, subido al tren nocturno para atravesar Madhya Pradesh desde Orchha y Khajuraho hasta el Taj Mahal. Doce días de periplo que nos llevaron hasta Jaipur y su imponente Fuerte Amber. Comenzaba ahora nuestro viaje al sur, con una pequeña escala en Bombay como base perfecta para llegar a las Cuevas Ellora y Ajanta, Patrimonio de la Humanidad.

Desde Jaipur cogimos un vuelo low cost con la compañía IndiGo por 28 euros. Has de presentar la tarjeta con la hiciste el pago de la reserva, si no te quedas en tierra con cara tonto. Dos horas de vuelo después, aterrizamos en el Aeropuerto Internacional de Bombay. Monstruosa es la palabra que definiría la ciudad y los miles de kilómetros de suburbio que la rodean.

Ante la expectativa de tener que atravesar la ciudad para coger el tren nocturno a Aurangabad, epicentro de la Cuevas, mi padre me soltó “No, majo. Cancela los billetes de tren que por 40 euros nos vamos en avión”. Dicho y hecho. Cancelé los billetes a través de la aplicación móvil con la consiguiente devolución del importe y nos fuimos a los mostradores para cotejar precios. Tres horas más tarde y 38 euros de billete, estábamos aterrizando en el Aeropuerto de Aurangabad. Salimos de la terminal y negociamos un taxi por 200 rupias al hotel, situado en la destartalada calle principal de la ciudad. Hay opción de taxi prepago con tarifas fijas pero sale más caro.

Aurangabad es una ciudad que carece de interés. Salvo el pequeño Taj Mahal y la calle principal con su amplia oferta de restaurantes no hay nada destacable. Es un sitio base para visitar las Cuevas Ellora/Ajanta que perfectamente te puede llevar dos días enteros. Y creedme si os digo que son espectaculares. El alojamiento, la comida y las entradas a sendas cuevas son especialmente baratos. Reservamos dos noches por 24 euros en habitación triple con desayuno incluido. ¡Eso son 4 euros por persona y noche con desayuno continental!. El tren habría llegado a las 5 am y sin hotel reservado nos hubiese roto los horarios y los planes.

A la mañana siguiente, frescos y con la energía que da soltar pasta para dormir y comer en condiciones, nos fuimos a la central de autobús público. Nada de agencias ni extras. El bus a las Cuevas Ajanta cuesta 40 INR en transporte local. Si llegas pronto y tienes suerte cogerás sitio. De lo contrario estás obligado a ir de pie durante la hora y pico que dura el trayecto al recinto.

Cuevas Ajanta, Aurangabad

Cuevas Ajanta, Aurangabad

Situadas a 45 km de Aurangabad, las Cuevas Ajanta son una serie de grutas pintadas y esculpidas para cultos budistas en el siglo II a.C. Estas cuevas fueron excavadas en las paredes de un cañón en forma de herradura cubierto de vegetación tropical por donde discurre el río Vaghorā formando cascadas y saltos de agua. El enclave natural es espectacular donde un sendero te va llevando por las 17 cuevas a través del abrupto cañón.

Cuevas Ajanta, Aurangabad

Cuevas Ajanta, Aurangabad

Fueron descubiertas a principios del s.XIX por colonizadores ingleses y declaradas Patrimonio de la Humanidad en 1983. En su interior albergan esculturas de buda, grabados y frescos en buen estado de conservación. Se distinguen dos usos originales de las cuevas, por un lado como hogar durante la época del monzón. Por otro, salas destinadas a la oración.

Budas interiores de las Cuevas Ajanta, Aurangabad

Budas interiores de las Cuevas Ajanta, Aurangabad

La entrada son 250 rupias y a la entrada del complejo hay una parada de bus que te lleva hasta el cañón de las cuevas. Había muy poca gente, quizás porque no está en ninguna ruta turística y hay que desviarse mucho para llegar aquí. La mayoría es turismo indio, supongo que de los alrededores. Estuvimos toda la mañana en las cuevas y cruzando al otro lado del río para ver la cascada. Después de la locura del norte, este era uno de los pocos sitios del país donde se respiraba tranquilidad. Incluso soledad en determinados momentos, y esto en India, se agradece.

Volvimos al centro de visitantes y paramos a comprar helados por 10 rupias que sirvieron de comida. Hacía un calor infernal. De nuevo subimos en el bus local para regresar a Aurangabad parando antes en el pequeño Taj Mahal. A ver, no está mal, pero parece el hermano pobre y moribundo del Tal Mahal. Ni siquiera pagamos la entrada, únicamente lo vimos desde fuera.

El pequeño Taj Mahal de Aurangabad

El pequeño Taj Mahal de Aurangabad

Cenamos en la calle principal que goza de una amplia oferta de restaurantes, hoteles, bancos y oficinas de cambio. Al día siguiente volvimos a la estación de autobuses MSRTC y compramos los billetes a Ellora por 30 rupias. Las cuevas están a 30 km de Aurangabad y tarda unos 45 minutos con paradas. El bus deja en la entrada del recinto y se coge en el mismo lugar. Sin embargo, a la vuelta van tan llenos que ni siquiera hacen parada en las Cuevas. Hay minivan compartidas por 40 rupias que te dejan en la estación de bus. También hay opción de tuk tuk por 200-250 rupias que te dejan en la puerta del hotel.

Cogimos el bus a las 9.00 de la mañana, pagando una vez sentados y preguntando a los locales el precio del billete. A las 10 ya estábamos entrando en Ellora. Le entrada, como Ajanta, son 250 rupias. Es un conjunto de 34 cuevas y templos budistas (12), hinduistas (17) y jainistas (5) construidos entre los siglos V y X.

Cuevas budistas de Ellora. 30 km de Aurangabad

Cuevas budistas de Ellora. 30 km de Aurangabad

Las doce primeras, pertenecen a la religión budista y son mayoritariamente monasterios y celdas donde se reunían comunidades de monjes para efectos religiosos. Tanto en Ellora como en Ajanta, las primeras cuevas del recinto suelen ser graneros y almacenes de pequeño tamaño. Sin embargo, hay otras espectaculares y gigantes. No os perdáis la cueva 10 llamada Vishvakarma, donde alberga una gran estupa con un buda tallado en piedra. El techo de la cueva, reproduce una estructura de madera con arcos esculpidos en la roca.

Cueva budista, , también conocida como la cueva del carpintero, Ellora

Cueva budista Vishvakarma, también conocida como la cueva del carpintero, Ellora

Seguimos hacia las siguientes 17 cuevas hinduistas donde la grandeza del Templo Kailasa te deja sin palabras. Este enorme templo se fue tallando de arriba a abajo a partir de una enorme roca. Representa la montaña donde vivía Visnú y es el epicentro del conjunto Ellora. Tiene varios niveles, cientos de estancias y está rodeado por elefantes esculpidos a tamaño natural. Es algo espectacular. Cuesta creer que doce siglos atrás, obreros sin herramientas ni tecnología pudieran tallar esta estructura a pelo con cuatro cinceles.

Templo Kailasa, conjunto arqueológico de Ellora

Templo Kailasa, conjunto arqueológico de Ellora

Templo Kailasa, conjunto arqueológico de Ellora

Templo Kailasa, conjunto arqueológico de Ellora

Hay un camino lateral que asciende por la colina a un lado del templo para tener una perspectiva general del templo incluso tras el. El resto de templos hinduistas a pesar de no hacer sombra al gran Kailasa son los más grandes del conjunto. Algunos disponen de varios pisos y con grabados increíbles en todas sus paredes.

Templo Kailasa, conjunto arqueológico de Ellora

Templo Kailasa, conjunto arqueológico de Ellora

Templo Kailasa, conjunto arqueológico de Ellora

Templo Kailasa, conjunto arqueológico de Ellora

Grabados hinduistas, Cuevas Ellora

Grabados hinduistas, Cuevas Ellora

Solo por ver este templo ya merece la pena venir a esta región de la India, sobre todo si haces un viaje por el sur entrando por Bombay. Son 300 km que puedes hacer perfectamente en tren nocturno. Los precios son muy baratos tanto en comida como hoteles y entradas.

Tras el Templo Kailasa, seguimos hacia las cuevas jainistas, más apartadas y últimas en ser excavadas. No sin que antes fuésemos abordados por los turistas locales para hacerse una foto con nosotros. Algo que no deja de sorprenderme en todos los países por los que viajo, algunos turísticos hasta la muerte.

Con el turismo local en las Cuevas Ellora

Con el turismo local en las Cuevas Ellora

Después de cinco horas en los templos, comimos en uno de los restaurantes del recinto donde éramos los únicos clientes antes de pensar en regresar a Aurangabad. Como ninguno de los buses de regreso paraba, regateamos un tuk tuk por 200 rupias. La mejor elección. Además le fuimos pidiendo que parara para hacer fotos de las fortalezas, miradores y puesto de fruta que nos fuimos encontrando en el regreso.

De camino a Aurangabad desde las Cuevas Ellora

De camino a Aurangabad desde las Cuevas Ellora

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De camino a Aurangabad desde las Cuevas Ellora

Tardamos una hora larga en volver a la ciudad. Teníamos margen suficiente para ir al hotel, recoger el equipaje y hacer merienda-cena en la calle principal. Después nos fuimos en tuk-tuk a las estación de tren para coger el servicio nocturno a Bombay (AC3, 642 rupias). Otra vez al tren, pero nada que ver con lo mal que lo pasé en el trayecto Varanasi-Orchha días atrás, con fiebre y gastroenteritis.

Tren nocturno Aurangabad-Bombay

Tren nocturno Aurangabad-Bombay

Nueve horas más tarde, llegábamos a las antigua estación colonial Victoria Terminus, rebautizada como Chhatrapati Shivaji. Un imponente edificio de la colonización inglesa que más parece un museo decadente que una estación de tren. Dejamos las mochilas en el baggage room por 10 rupias y nos fuimos a conocer el sucio corazón de Bombay.

Estación de tren Victoria Terminus, pleno corazón de Bombay

Estación de tren Victoria Terminus, pleno corazón de Bombay

Bombay es muy diferente a Delhi, igual de sucia, grande y caótica pero más amable. Al menos el centro neurálgico de la ciudad donde se encuentra Marina Drive y los edificios coloniales cercanos al paseo marítimo. Como no aún no agobiaba el calor trazamos un recorrido por los puntos más relevantes de Bombay. Primero nos dirigimos a la Puerta de la India y el famoso Taj Mahal Hotel. En las inmediaciones había muchísimas familias durmiendo en la calle. Niños medio desnudos al pie de negocios que aún no habían abierto. La verdad que fue un escenario desolador y seguía manteniendo la imagen de pobreza y exclusión social que caracteriza a la India.

Hotel Taj Mahal, Bombay

Hotel Taj Mahal, Bombay

Seguimos caminando por calles destartaladas viendo cómo amanecía la ciudad y empezaba el tráfico caótico. Antes de desayunar nos acercamos al paseo marítimo que se asoma al Océano índico. Suciedad, aguas marrones y basura por todas partes en el kilométrico paseo hasta Malabar Hill.

Paseo Marítimo de Bombay con la exclusiva Malabar Hill al fondo

Paseo Marítimo de Bombay con la exclusiva Malabar Hill al fondo

Paseo Marítimo de Bombay con la exclusiva Malabar Hill al fondo

Paseo Marítimo de Bombay con la exclusiva Malabar Hill al fondo

¡Ojo!, soy objetivo con los comentarios y admito que tanto Bombay como Delhi me resultaron bastante interesantes. Más Bombay que Delhi. Pero la realidad es que son muy agresivas para caminar libre e ininterrumpidamente por ellas. Hace un calor infernal, son sucias, contaminadas y la pobreza te rodea hasta tal punto que llega a hacer mella en uno mismo. Quizás porque las recorrimos caminando, con el mínimo transporte. Paseando por los suburbios en la época de más calor, donde familias y enfermos se hacinaban en las calles maltrechas. Tráfico incesante, animales, miseria, olores nauseabundos. Al menos esta fue la realidad que yo viví, tanto en la vieja Delhi como en el corazón de Bombay.

Paseando por las calles de Bombay

Paseando por las calles de Bombay

Pasamos por la antigua Universidad, el Municipal Corporation Building y la High Court de Bombay hasta llegar al Mercado Crawford de fruta y verdura. Varios edificios coloniales con ese toque decadente y sucio rodeados de palmeras y vegetación tropical que les envuelve.

Municipal Corporation Building, Bombay

Municipal Corporation Building, Bombay

Crawford Market, Bombay

Crawford Market, Bombay

Crawford Market, Bombay

Crawford Market, Bombay

Después de comer en los alrededores del la Estación Victoria, regateamos duramente un taxi por 350 rupias a la terminal doméstica del Aeropuerto de Bombay. Más de hora y media tardamos en cruzar la ciudad hasta la terminal. Hora y media en la que atravesamos suburbios y zonas chabolistas como Dharavi, donde la miseria y la basura era tan alarmante que ni siquiera se veían las aguas del río de la mierda que estaba acumulada.

A las 18.55 subimos al avión de GoAir por 35 euros rumbo a Kochi, en el estado de Kerala. Poníamos así fin definitivamente al norte del país y comenzábamos la ruta por el sur, por las playas, los backwaters y las plantaciones de té del estado más próspero y atractivo de la India.

⇒ ¿Habéis estado en las Cuevas Ellora y Ajanta? ¿Que ruta hicisteis por la India? No te pierdas mi próximo diario de viaje por Kerala y cómo hacer Maldivas low cost y no te olvides de compartirlo!

3 Comments

  • Cristina

    Excelente crónica. Ya agendadas para el próximo viaje. ¡Extraño India!!! :'(

    9 diciembre, 2016 at 20:35
    • David
      David

      Muchas gracias Cristina. India es un viaje que no tiene comparación, verdad??. En breve seguiré relatando experiencia por el sur y lo distinto que es del norte. Un abrazo grande!

      11 diciembre, 2016 at 13:51
  • Nina

    Hola, me podrias recomendar el hotel para las cuevas de Ellora y Ajanta, y desde donde salen los buses publicos para recorrerlos por libre?.gracias desde ya!

    4 septiembre, 2017 at 2:14

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