Krabi: 4 días en la Península de Railay

AVENTURA por el MUNDO

Railay, Krabi

Krabi: 4 días en la Península de Railay

Railay el paraíso escondido de Krabi

La mejor época para visitar la región de Krabi es de diciembre a mayo, a pesar de ello, yo fui en agosto y disfruté de un tiempo soleado.

Llegamos al embarcadero de Krabi cerca del mediodía. Allí un jeep nos estaba esperando para recogernos y trasladarnos a otro embarcadero donde un barco de popa larga nos llevaría a la Península de Railay. Solo hay una forma de acceder a Railay y es por barco. Sin embargo, cuando la marea está baja, los longtail no pueden atracar en la playa y te sueltan en mitad del mar, equipaje incluido. Así me vi, a 15 metros de la orilla con la mochila sobre mi cabeza. Una vez en la playa atravesé la selva hasta Railay East.

Esta península tiene tres zonas hoteles, conectadas entre si por caminos de arena entre la jungla. Railay Beach Tonsai, quizás la zona más animada donde me dejó del barco. Cuenta con la mayor congregación de hoteles, restaurantes, agencias y negocios de todo tipo. La playa de la cueva Phra Nang, más exclusiva, donde se encuentra el mejor hotel de Tailandia. Railay East, donde me alojaba, no es una zona de playa sino de manglares y un sendero que discurre paralelo al mar que te lleva directamente a los bares y hoteles dispersados por la bahía.

Los manglares de Railay East, Krabi

Los manglares de Railay East, Krabi

Me alojé en Railay Great View Resort and Spa (10 euros p.p con desayuno buffet). Bungalows entre la selva con una terraza enorme y una piscina frente al mar. La zona de restaurante era al aire libre situada frente a la playa. Si bien está alejado de la civilización fue una de las mejores elecciones del viaje. Además, estaba a 20 minutos de la playa de Phra Nang Cave y a 10 del poblado y la tranquilidad del hotel inmejorable.

Mi bungalow en Railay East, Krabi

Mi bungalow en Railay East, Krabi

En mis primeras horas recorrí la pequeña Península de Railay, que siendo francos, todo está cerca de todo. Conectados entre sí por pequeños caminos asfaltados que bordean el mar y se adentran en la jungla. Comí en un restaurante de la zona Este llamado Yam Yam. Pad thai con batido de plátano 150 baths y justo cuando me levantaba de la mesa, comenzó el monzón. Cayeron tantos litros de agua durante tanto tiempo que no pude salir del bungalow en toda la tarde.

A la mañana siguiente amaneció un sol radiante y perfecto para pasar el día entero en la playa de Phra Nang. Esta playa es considerada una de la mejores de Tailandia. Tiene una cueva enorme en uno de sus extremos lleno de estalactitas. En su interior hay dos altares decorados con falos gigantes de madera que responden a las creencias animistas de la gente local. En el otro extremo hay un peñón gigante cubierto de vegetación frente al que fondean todos los longtail. La playa está rodeada de acantilados kársticos que la convierten en destino mundial de escalada. Aún así, prácticamente estuve solo. Tendí la toalla y me fue a bucear durante horas alrededor del peñón.

Santuario de los Falos, Phra Nang Cave, Railay

Santuario de los Falos, Phra Nang Cave, Railay

Phra Nang Cave, Railay, Krabi

Phra Nang Cave, Railay, Krabi

Suscribo en que es una de las playas más mágicas del país y un lugar idóneo para ver la puesta de sol por decimoquinta vez. El único inconveniente es la proximidad del hotel Rayavadee cuyos muros llegan hasta la misma orilla de la parte central de la playa. El resto es genial y bastante salvaje. Los monos habitan en los árboles más próximos a la arena y salen de tanto en tanto a ver qué se cuece.

Phra Nang Cave, Railay, Krabi

Phra Nang Cave, Railay, Krabi

Phra Nang Cave, Railay, Krabi

Phra Nang Cave, Railay, Krabi

Después del atardecer, volví al pueblo para devorar una hamburguesa con milkshake de coco (85 baths) en el restaurante Bamboo. Como no había mucho más que hacer, excepto ver los espectáculos de fuego que hacen cada noche, me fui a dar un oil massage.

Quizás Railay es más cara que Krabi en general y al mismo nivel que Islas Phi Phi. Debido a su aislamiento y su poca oferta tanto en alojamiento y comida, los precios son ligeramente superiores que en Phuket Koh Samui. Aún así, es una de las zonas más bonitas del país con muchas actividades y excursiones para hacer desde la península. Hay un servicio de barco-taxis longtail que cruzan diariamente a la cercana Ao Nang por 100 baths y tardan unos 20 minutos. Existen unas más de 600 vías de escalada en las paredes verticales que rodean Phra Nang y miradores a los que se accede después de un corto trekking por la montaña.

Puedes contratar varias excursiones desde Krabi siempre que el tiempo y el estado del mar lo permitan si decides hacer base en Ao Nang:

  • Tour 4 islas: una excursión dedicada a visitar cuatro islotes cercanos. Dos de ellos, Chicken y Tup, conectados entre si por una legua de arena cuando baja la marea. La siguiente parada es Poda Island, una magnífica isla frente a Railay y la cueva de Phra Nang donde atraca el barco como última visita.
  • Hong Island: una isla de Krabi que alberga una de las mejores playas de Tailandia donde disfrutaras de buen esnórquel en los arrecifes.
  • Tour a las Phi Phi: una excursión que recorre Phi Phi Leh, la espectacular playa de Maya y las islas más pequeñas conocidas como Bamboo y Mosquito intercalando zonas de esnórquel. Esta excursión se disfruta más si se hace desde las propias Phi Phi tanto a nivel de tiempo como de dinero (400 baths).
  • James Bond Island y Bahía de Phang Nga: es una de las excursiones de día entero más populares. Esta bahía de formación kárstica, ofrece una paisaje muy similar a la Bahía de Halong, aunque a menor escala. El mayor reclamo es la visita a Khao Ping Gan, conocida como James Bond Island por su apareción en la portada del film. También incluye parada en un pueblo flotante de los “gitanos de mar”.

Al día siguiente, después de ponerme ciego en el desayuno del hotel, me fui hasta el mirador situado entre Phra Nang y Railay East. A mitad de camino, entre estalactitas y estalagmitas, asciende una vía ferrata que conduce al mirador. Iba en chanclas y no pensaba volver al hotel a por unas deportivas. Así que descalzo llegué a lo más alto donde un camino que gira a la izquierda te lleva directo al mirador. Las vistas merecen la pena y además estar acompañado de macacos y gibones que saltan sobre los árboles a tu alrededor.

Camino hacia el mirador de Railay y Phra Nang Cave, Krabi

Camino hacia el mirador de Railay y Phra Nang Cave, Krabi

Vistas de Railay desde el mirador, Krabi

Vistas de Railay desde el mirador, Krabi

Phra Nang Cave, Railay

Phra Nang Cave, Railay

El resto del día lo pasé en Phra Nang, buceando y tomando el sol hasta que volví a la piscina del hotel para darme el último baño. Como la piscina se superponía al mar, tenía unas vistas alucinantes de la pequeña bahía de Railay. Los hoteles en temporada alta (dic-may) pueden llegar hasta triplicar el alojamiento, sumado además que no existe una oferta tan amplia como en Phuket. Por esta razón sale mucho más económico hospedarse en Ao Nang y de ahí desplazarse a Railay en longtail.

Piscina de mi hotel en Railay East, Krabi

Piscina de mi hotel en Railay East, Krabi

En el mismo hotel contraté un transfer directo al aeropuerto de Krabi. Al día siguiente mi vuelo salía a las 14.50 con Bangkok Airways y estimaban unos 45 minutos desde el hotel. No sabía ni cómo ni de qué manera me llevarían, pero aseguraban que los 400 baths de coste, harían un door to door exclusivo. Pues vale, tampoco había muchas más opciones y pasaba de volverme loco la última mañana para salir de allí.

Barco transfer al aeropuerto de Krabi

Barco transfer al aeropuerto de Krabi

Después de desayunar un longtail me esperaba en la bahía frente al hotel para llevarme al aeropuerto. Tal y como prometieron tardamos 45 minutos en recorrer la distancia mar-tierra hasta la terminal doméstica. Ponía fin así a otra etapa mágica por el sur de Tailandia. Tanto Phuket, como Phi Phi y ahora Krabi habían cumplido de sobra mis expectativas y me llevaba un recuerdo inmejorable del Mar de Andaman.

Mi siguiente destino era Koh Samui, una isla situada en el Golfo de Tailandia que en los meses de verano goza de estación seca. Con lo cual, mi intención era recorrer la isla en moto de norte a sur durante 6 días. En la sala de embarque vi aparecer el avión de hélices multicolor que me llevaría a mi próximo destino tailandés, diciendo así adiós a la Península de Railay.

Esperando el embarque. Aeropuerto de Krabi

Esperando el embarque. Aeropuerto de Krabi

⇒ No os perdáis mi siguiente diario recorriendo en moto KOH SAMUI con las mejores playas, fiestas y cascadas del Golfo de Tailandia

 

 

 

2 Comments

  • Www.comprarrodilleras.Club

    ¡Hola! ¡Este post no pudo ser escrito mucho mejor!
    Mirando a través de este post me recuerda a mi compañero de cuarto anterior!
    Continuamente predicaba sobre esto. Le enviaré este artículo.
    Bastante seguro de que va a tener una muy buena lectura. ¡Te agradezco por compartir!

    14 septiembre, 2017 at 2:20
  • www.comprarrodilleras.club

    Buen post. También trataré muchas de estas cuestiones.

    1 octubre, 2017 at 8:39

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