Phuket y el Mar de Andamán

AVENTURA por el MUNDO

Una de las espectaculares playas del sur d Phuket

Phuket y el Mar de Andamán

Las mejores playas de Phuket

Aterricé en el Aeropuerto Internacional de Phuket cerca de la medianoche procedente de Chiang MaiTras recoger el equipaje salí de la terminal donde me estaba esperando el transfer gratuito de mi hotel. Durante la preparación del viaje y teniendo en cuenta la hora de llegada me asaltaron las siguientes dudas. ¿Hay algún tipo de transporte público desde el aeropuerto?. La respuesta es sí. Una vez sales de la terminal, giras a tu izquierda y encontrarás una miniván con tarifas establecidas a los diferentes puntos de la isla, llegando a los 200 baths para desplazarte a Kata. Como desconocía todo esto había reservado hotel a poca distancia del aeropuerto que incluía transporte gratis.

El hotel Tanamas House es un complejo de bungalows ideales si quieres huir de la multitud y disfrutar de las playas espectaculares del Parque Nacional de Sirinat. Situado a pocos metros de la playa de Nai Yang este hotel supuso la base perfecta para conocer el recóndito norte de Phuket. Tras el check in alquilé una moto para el día siguiente y así recorrer por libre los arenales vírgenes de esta parte del Mar de Andamán. El hotel salía por 12 euros la noche y la moto por 200 baths. Genial.

A la mañana siguiente arranqué la moto y salí hacia la la playa más próxima al hotel. Llevaba 7 días entre la capital y el norte del país y ya tenía mucho mono de playa. Me fui directo a Nai Yang, arena blanca, agua azul turquesa, 40 grados y sorprendentemente vacía. Tenía forma de media luna y unos dos kilómetros de longitud. Después de recorrer la playa de extremo a extremo me fui a conocer las playas de alrededor, no fuera a ser que las hubiese más espectaculares.

Playa de Nai Yang, Norte de Phuket

Playa de Nai Yang, Norte de Phuket

Con intención de ir a Bantao llegué por error a Nai Thon mas bonita que la primera y con más olas que el Pacífico. Me pegué un baño de una hora y me tomé un batido de plátano en uno de los chiringuitos de la playa antes de salir hacia Phuket ciudad sobre las 16.00 de la tarde.

Playa de Nai Thon, Norte de Phuket

Playa de Nai Thon, Norte de Phuket

Las carreteras están en muy buen estado y la conducción no es tan temeraria y caótica como en otros países asiáticos tipo Indonesia o la India. De vez en cuando alguno se cruzaba en sentido contrario, pero nada más destacable. Tailandia es un país para recorrer perfectamente en moto y por libre.

En pleno atardecer recorrí los 50 km que me separaban de la ciudad. Aparqué la moto cerca del mercado municipal y me extrañó que no había ni un solo turista por los alrededores. Caminé por la calles de Phuket, famosas por albergar casas coloniales de estilo chino-portugués, construidas en torno al mercado central. Cené en un restaurante con terraza uno de los mejores pad thais de pollo de todo el viaje y volví a la moto para poner rumbo de nuevo a mi bungalow de Nai Yang.

Casas coloniales chino-portuguesas de Phuket ciudad

Casas coloniales chino-portuguesas de Phuket ciudad

Antes de llegar, me encontré al pie de la carretera del hotel, una verbena donde muchos tailandeses festejaban entre bailes y músicas populares. De cabeza que me fui a festejar con ellos. Compré comida en los puestos que rodeaban el evento y me senté a observar cómo discurrían los festejos. A medianoche y ya cenado me volví tranquilamente al hotel tarareando las canciones que chillaban los asistentes a la verbena.

Al día siguiente tras desayunar en la terraza del bungalow el dueño del hotel me llevó de nuevo al aeropuerto para alquilar la miniván que por 200 baths me llevaría a mi hotel de Kata. En cuanto se llenó de pasajeros salimos rumbo a las playas del sur. Fuimos dejando pasajeros por Kamala, Karon y Patong hasta llegar a Kata antes del mediodía. Los siguientes tres días los pasaría en el Kata Beach House Resort. Un hotel perfecto cerca de la playa por 8 euros la noche con desayuno incluido y motos disponibles por 250 baths. Elegí Kata por su tranquilidad, alejada de la locura que se respira en Patong y mucho menos masificada. No obstante utilicé Kata como base para recorrer el sur de la isla y acceder a la mejores playas, pasando las tarde-noches en las calles de Patong.

Tras el check in, arranqué la moto y me fui directo a disfrutar el resto del día en Hat Kata. A pocos metros había una hilera de restaurantes de marisco y puestos de fruta que hacían de suministro en las horas de calor. Esta es, sin lugar a dudas, una de la mejores playas de la isla. Con forma de media luna y palmeras al borde de la arena se extiende cientos de metros por el Mar de Andamán. El oleaje de Kata es un reclamo para los surfistas del mundo que acuden cada año a Tailandia. Es lo que yo describo como una playa con todas las necesidades cubiertas. Restaurantes, hoteles, olas y con una puesta de sol excepcional como en pocos sitios se puede ver.

Hat Kata, Sur de Phuket

Hat Kata, Suroeste de Phuket

Una hora antes del atardecer salí de la playa en dirección sur en busca de algún mirador donde ver la puesta de sol. A pocos kilómetros, pasando la playa hermana de Kata Noi, se encuentra Karon View Point. Un colina sobre las playas del sur con vistas espectaculares al Mar de Andaman. Aquí pasé todas las tardes de mi paso por Phuket, observando largas puestas de sol sobre el océano y los últimos rayos de sol iluminando las bahías vecinas. Con unas vistas como nunca volví a ver en Tailandia.

Playas de Kata, Patong y Kamala. Sur de Phuket

Playas de Kata, Karon y Patong desde Karon View Point. Suroeste de Phuket

Una vez que se puso el sol, deshice el camino y seguí de largo hasta llegar a Patong. Dejé la moto en el paseo de la playa y callejee por la ciudad hasta bien entrada la noche. Patong es una ciudad playera atestada de tiendas de ropa, masaje, bares y antros de prostitución donde la noche envuelve al público que acude cada año por razones varias como el turismo sexual. Convertida en la nueva Pattaya, alcanza a su punto más álgido en la calle Bangla Road, mundialmente conocida por sus bares de prostitución, copas y ladyboys. Basta atravesar sus 300 metros de asfalto para hacerse una idea de la orientación que está adquiriendo este nuevo destino tailandés.

Volví a la moto cerca de las 22.00 tras deambular por los mercados y poner rumbo a Kata para pillar la cama. Pero antes de llegar me dí un masaje en uno de los muchos centros que rodeaban el hotel donde cientos de jóvenes tailandesas gritaban “massaaaaage” a la puerta del local.

A la mañana siguiente bajé a primera hora para tomar el desayuno espectacular que ofrecía el hotel. Sobre las 8.00 estaba conduciendo rumbo a la provincia central de Chalong parando para ver el Big Buddha de Phuket. Este Buddha se encuentra en lo alto de una montaña cubierta de selva tropical. La carretera asciende de forma circular por senderos asfaltados que zigzaguean entre la espesa jungla con vistas fascinantes sobre la isla. Por el camino había varios “campamentos de tortura de elefantes”, con crías pequeñas que interceptaban a los turistas desde la carretera.

Campamentos de elefantes en el camino al Big Buddah de Phuket

Campamentos de elefantes en el camino al Big Buddha de Phuket

Una vez arriba dejé la moto y entré en el recinto del Big Buddha. La entrada es gratuita y está abierto de 6 a 19 justo después de la puesta de sol. Este gran buda mide 45 metros de altura y está tallado en mármol blanco. La mejor hora para visitarlo es al atardecer y disfrutar de las vistas panorámicas del sur de Phuket.

Big Buddha de Phuket

Big Buddha de Phuket

Tras la visita volví a la carretera principal y puse rumbo a las playas del sur. Concretamente me habían hablado de una playa que prácticamente no visitaban los turistas y que solo estaba frecuentado por tailandeses. El camino discurría primero hacia la playa de Rawai y continuaba hasta su vecina Nai Harn. Dicho y hecho. Tardé una hora escasa en llegar a mi destino. Primero atravesé la bahía de Rawai con sus barcos de cola larga encallados en la orilla de la playa y seguí de frente hasta mi objetivo.

Bahía de Rawai, sur de Phuket

Bahía de Rawai, sur de Phuket

Nai Harn es una playa apartada en el extremo sur de Phuket. Rodeada de jungla exuberante por todos sus frentes y palmeras que crecen en primera línea de playa. Las olas son espectaculares así que me pasé todo el día en este mágico paraíso. A media tarde, cuando ya no me quedaba aliento de nadar por la bahía cogiendo olas, llamé a mi madre. Llevaba casi 10 días en el país y mis padres aún no sabía nada de mi. Para ellos el whatsapp era algo totalmente desconocido en ese momento. Así que llamé por teléfono a 3 euros el minuto. Eso o hacer creer a mi madre que estaba preso en un cárcel asiática.

Playa de Nai Harn, sur de Phuket

Playa de Nai Harn, sur de Phuket

Vi parte del atardecer desde la playa para después salir disparado en moto hacia el mirador más extremo de la isla. El mirador de Phromthep Cape ofrecía una puesta de sol sin parangón.

Atardecer desde Nai Harn, sur de Phuket

Atardecer desde Nai Harn, sur de Phuket

 

Uno de los fantásticos atardeceres del sur de Phuket

Uno de los fantásticos atardeceres del sur de Phuket

Volví a Kata con una sensación de felicidad máxima. Phuket estaba superando con creces mis expectativas y los comentarios negativos de los foros. Si recorres la isla por libre, encontrarás lugares increíbles muy alejados de la masificación y el turismo perronero de Patong. Playas auténticas frecuentadas por gente local y carreteras comarcales que discurren entre la jungla de Phuket.

Como guinda del día, me fui a cenar en uno de los restaurantes de Kata que ofrecen pescado y carne a la brasa con verduras. Dos brochetas de pollo y un plato de langostinos me vinieron a salir por unos 6 euros con bebida incluida. De camino al hotel paré en un puesto de fruta y me fui bebiendo un batido plátano antes de darme un masaje tailandés en el mismo local de la noche anterior.

El día siguiente lo dediqué exclusivamente a Hat Kata (hat significa playa y Koh, isla). Antes de salir, llevé la ropa sucia a una lavandería próxima a mi hotel que cobraba 30 baths el kilo. En Tailandia es muy común y seguro este servicio pero tened precaución de separar la ropa blanca y de color porque ellos nos lo hacen. Además pasé por una agencia para tramitar el barco a las Islas Phi Phi. Allí me ofrecieron un combo de viaje que incluía taxi al embarcadero de Phuket, barco a Koh Phi Phi Don y por último barco a Railay East seis días después. Todo por 400 baths, así que lo compré sin dudarlo y me despreocupé por el transporte durante una semana.

Al atardecer regresé al mirador de Karon y en el camino… ¡sorpresa, elefantes sueltos por la selva!. No se de donde procedían, ni se pertenecían a los campamentos de tortura, pero allí estaban. Sin cadenas, ni ataduras y comiendo hierba y ramas en mitad de la jungla. Además en la carretera hacia en View Point había señales de precaución por paso de elefantes.

Elefantes libres en la selva de camino al mirador de Karon

Elefantes libres en la selva de camino al mirador de Karon

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Señales de advertencia por paso de elefantes

Elefantes libres en la selva de camino al mirador de Karon

Elefantes libres en la selva de camino al mirador de Karon

Llegué a Patong City y me fui directo a cenar en uno de los puestos de la calle. Paseé por los mercados y crucé Bangla Road por última vez antes de regresar a Kata. Al día siguiente venían a buscarme a las 11.00 am y así que tenía pensado dormir mil horas, recoger la ropa limpia y desayunar con calma.

A la mañana siguiente vinieron con puntualidad a recogerme. De esta manera ponía punto y final a una de las etapas más bonitas y tranquilas del viaje por Tailandia. Muy diferente a Chiang Mai y Bangkok pero igualmente espectacular.

Aunque muchos renegarán por su masificación y precios elevados, yo lo recomiendo encarecidamente. Sin duda es una isla de gran facilidad para recorrer por libre. Muy bien comunicada y con buenas carreteras que te permiten llegar a los sitios más apartados. Esto tiene la ventaja de salir de los núcleos turísticos y entrar en contacto con la belleza del país. Selva, playas, templos, pueblos y mercados para todos los gustos. Incluso una gran abanico de ocio nocturno hasta bien entrada la madrugada. En cuanto al precio que muchos afirman ser casi occidental, nada más lejos. Si buscas encuentras precios muy ajustados tanto en comida y hotel como en transporte y actividades. Y sobre todo la posibilidad de comer pescado fresco y marisco a pie de playa.

Una de las espectaculares playas del sur d Phuket

Una de las espectaculares playas del sur d Phuket

En mi siguiente etapa del diario descubre como vivir low cost 5 días en las Islas Phi Phi. Un pequeño archipiélago tropical situado a 60 km de Phuket, en medio del Mar de Andamán.

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